Índice de contenidos

Fundamentos canónicos

La cofradía fue fundada en la ciudad de Guadalajara, en el año 1.946 por don Pedro Sanz Vázquez, ilustre médico-cirujano de esta capital, amparada en un Breve del Papa Pio XI, de 2 de mayo de 1.928, por el que se faculta al Director Espiritual dela Real e Ilustre Archicofradía de la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli existente en la iglesia de los Padres Franciscanos Capuchinos de Madrid, a conceder la creación de otras cofradías de esta advocación que puedan existir en iglesias de otras ciudades de su Archicofradía, con los mismos privilegios e indulgencias que concede la Santa Sede.

En su virtud y haciendo uso de esta autorización, el 26 de marzo de 1.946, con licencia eclesiástica firmada por el Padre Director don José de Solórzano, Superior de la Orden de los RR. PP. Franciscanos Capuchinos, el 1 de marzo de ese año, se crea la cofradía de la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Guadalajara con sede en la iglesia de San Nicolás el Real en la que el día 14 de abril de ese mismo año es entronizada la imagen, obra del escultor Cruz Solís, costeada por don Pedro Sanz Vázquez que se instala en una capilla de la iglesia dedicada a la memoria de su madre, doña Luisa Vázquez López, y a los hermanos e hijos de esta ilustre familia.

Con la obligación de celebrar en dicha capilla un triduo en los días precedentes al Primer Viernes del mes de marzo y Misa de Comunión General dicho Primer Viernes, así como una Misa de Difuntos en fecha posterior.

En aquel tiempo Guadalajara pertenecía a la diócesis de Toledo, siendo su obispo; don Luis Alonso Muñoyerro (1944-1950) y el párroco de San Nicolás el Real don Saturnino Gutiérrez Martínez. (1940-1950).

La cofradía estuvo formada desde sus inicios por esclavas y esclavos que daban culto durante todo el año y poco después, en 1948, procesionaban acompañando a su imagen el día de Jueves Santo ataviados con túnica y capuchón morados y capa blanca, y en la noche de Viernes Santo acompañaban a la imagen de Nuestra Señora de la Soledad en la Procesión del Silencio.

El fundador de la Cofradía Don Pedro Sanz Vázquez

El fundador de la cofradía nace en Madrid el día 2 de enero de 1904, hijo de Pedro Sanz Sancho, natural de Brieva (Segovia) y de Luisa Vázquez López, natural de Chiloeches  (Guadalajara).

Su vida se desarrolla en Madrid desde su nacimiento hasta la conclusión de sus estudios de medicina, que termina en 1926.

Durante sus primeros años de vida, la familia Sanz-Vázquez tiene su domicilio en la calle Drúmen nº. 3 cuarto entresuelo, esquina a la calle Atocha.

Desde su más tierna infancia nace en él una gran devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, sin duda orientado por su madre asidua visitante de su templo, ubicado en la plaza de Jesús.

Con el discurrir del tiempo la familia se traslada a una vivienda sita en la Plaza de Jesús nº. 3, justamente al lado de la Basílica, lo que hace aun mayor el contacto familiar y personal con todo lo relativo a Jesús de Medinaceli y a su Archicofradía.

Al concluir sus estudios se traslada a Guadalajara para ocupar el puesto de Jefe de Cirugía del Hospital Provincial, tras ganarlo por oposición en 1928.

De su vida publica en nuestra ciudad hay numerosos documentos que recogen su contribución a la modernización de Guadalajara y le acreditan como ciudadano ejemplar.

De su vida profesional rara es la familia, de los años en que ejerció la medicina, que no tuviera que agradecerle alguna de sus sabias intervenciones.

En 1945, el día 8 de Marzo, fallece su madre, doña Luisa y es tras su muerte que don Pedro ofrece una capilla en la iglesia de San Nicolás el Real bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús Nazareno, dedicada a su memoria y a la de todos los difuntos de su familia.

Encarga al taller del escultor Cruz Solís una imagen de Jesús Nazareno y al mismo tiempo inicia los tramites para la creación de una cofradía que de culto a esta imagen.

Funda la Cofradía el día 1 de Marzo de 1946. Años más tarde, en 1953 presenta su dimisión como Hermano Mayor de la Cofradía.

Falleció en Guadalajara, en su casa del paseo del Doctor Fernández Iparraguirre, el día 7 de abril de 1982; Miércoles Santo. 

Cedula de adhesion
Cedula de adhesión concedida por la Archicofradía de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli

La Capilla

La Capilla es inaugurada el 14 de abril de 1946 y ese mismo día es bendecida y entronizada la Imagen por el R. P. don José de Solórzano, Superior de la Orden de los Franciscanos Capuchinos de Jesús de Medinaceli, siendo párroco de San Nicolás el real don Saturnino Gutiérrez Martínez.

Tanto la adecuación de la capilla, como la imagen , su túnica, sus complementos y el resto de los primeros enseres de la cofradía, son costeados íntegramente por don Pedro y puestos a disposición de los feligreses que poco a poco van incorporándose a la lista de hermanas y hermanos de la cofradía, que a principios de los años cincuenta cuenta ya con cerca de cuatrocientos afiliados.

La Cofradía en sus primeros tiempos

Para la Primera Estación de Penitencia, 1946, se mando construir una Carroza con estructura de hierro y de una sola plataforma de madera sobre ella.

Para desplazarse la Carroza estaba dotada de dos ruedas posteriores unidas a un eje transversal fijo, en su parte delantera se disponía de otro eje, este giratorio con otras dos ruedas. Dicho eje giraba manualmente mediante dos lanzaderas de hierro que asomaban cincuenta centímetros por la parte delantera de la Carroza, lo que permitía hacer los giros en los recorridos procesionales y en las distintas maniobras. Las ruedas posteriores estaban dotadas de frenos de zapatas que se accionaban mediante una manivela tipo torno desde la parte posterior.

Las cuatro ruedas eran macizas y estaban provistas de unas gomas también macizas que paliaban los ruidos al desplazarse por el adoquinado de entonces.

En la bandeja, desde la peana a los bordes de la Carroza, se había colocado un armazón de listones de madera y alambre, a modo de monte, para la decoración final de la Carroza. Sobre ese armazón se colocaban ramas de pino y sobre el pino se clavaban unos claveles rojos artificiales a los cuales se les rociaba de esencia de clavel.  En la parte frontal de dicho monte, a los pies de Jesús, se confeccionaba con flores el escudo trinitario de la Cofradía.

inicios cofradia 1inicios cofradia 2inicios cofradia 3

En un principio y colocados en la parte anterior de a Imagen, se disponían seis candelabros, tres a cada costado de la Imagen, de bronce y de una sola vela de cera que servían también como elemento decorativo. Con posterioridad, en 1953 año en el que se puso el zócalo labrado, y para ser colocados en las cuatro esquinas de la Carroza se mandó construir seis candelabros de bronce, desconociéndose el orfebre, cuatro de siete tulipas de cristal cada uno para colocarse uno en cada esquina de la carroza y a derecha e izquierda de la Imagen, en la parte central,  se colocaban los otros dos candelabros del mismo material pero estos de tres tulipas. Estas tulipas, de cristal labrado, son de procedencia sevillana. Todos estos candelabros se prepararon para alumbrar con luz artificial y al mismo tiempo los seis de una sola vela se adaptaron para iluminar con la misma luz artificial.

Un foco situado en la parte anterior de esta bandeja, detrás del escudo frontal y otro en la parte posterior que iluminaban la Imagen, completaba los elementos decorativos de esta bandeja superior.

Esta Carroza era empujada por Cofrades con Hábito, y algunas veces por personas de paisano, desde la parte posterior y dirigida por dos Cofrades con Hábito desde las lanzaderas de la parte anterior.

Como decoración final de la Carroza se había dispuesto cuatro faldillas que saliendo de debajo del zócalo artesonado de la bandeja superior y enganchadas mediante anillas a unas barras colocadas debajo de dicho zócalo decorado tapaban el armazón inferior. Estas cuatro faldillas eran de terciopelo morado con adornos de galón dorado unidas entre sí por alamares y en la que correspondía al frente se había bordado el escudo de la Cofradía.

La Carroza, que desde el primer momento (1.948) quedó guardada en lo que hoy es la Iglesia de San Ginés, entonces un templo en ruinas y sin culto. El día de Martes Santo, a las 22:00 horas, “después de cenar” los Cofrades se citaban en San Ginés, bajaban la Carroza hasta San Nicolás el Real, colocaban la Imagen en la Carroza y se hacia una pequeña Procesión, con todos de paisano pero no por eso con menos fervor, hasta volver a dejarla en San Ginés, en el hueco que hoy es la Capilla del Cristo del Amor y de la Paz, donde a partir del Miércoles Santo se procedía a su decoración.

Por lo tanto las primeras Procesiones de nuestra Cofradía, el Jueves Santo, salían de San Ginés, en cuya explanada quedaban citados todos los Cofrades, y su recorrido habitual era por la Calle Capitán Boixareu Rivera, Plaza de Bejanque, Calle Ramón y Cajal, Plaza de Santa María, Calle Ingeniero Mariño, Plaza de los Caídos, Calle Mayor hasta San Nicolás donde finalizaba la Procesión.

En días posteriores se procedía a dejar la Imagen en su Capilla de San Nicolás y la Carroza, ya vacía,  se trasladaba de nuevo hasta San Ginés donde quedaba guardada. Con el paso del tiempo y al comenzar el culto en San Ginés la Carroza se guardaba en las naves del ejercito en el Fuerte de San Francisco y los montajes para las Procesiones se comenzaron a realizar en la Iglesia de San Nicolás el Real, en lo que hoy es la Capilla de la Inmaculada. Pasando las citaciones de los cofrades para las procesiones a la Plaza de la Iglesia del Carmen. 

Los Candelabros de la Carroza, Las Tulipas, El Estandarte, Las Varas de Mando y Los Dos Faroles Guía, Las Matracas y los Claveles de plástico, se guardaban en un Armario de Tres Cuerpos, uno de ellos con Cajonera de Cinco Elementos y los otros dos con Estantes, que estaba situado en una habitación justo encima de la Capilla de Jesús en la Iglesia.

El resto, es decir Los Farolillos de los Penitentes de Fila, en número de 50, así como otros enseres que no entraban en dicho armario, quedaban guardados también en esa habitación, que había sido cedida por la Parroquia para uso exclusivo de la Cofradía.

Tras las obras de la Iglesia de San Nicolás el Real, a mediados de los años 70, y al haber tenido que desplazar, entre otros, el tabique de la Capilla de la Virgen del Pilar, que era donde se montaba y decoraba la Carroza de la Virgen de la Soledad, y quedar esta Capilla más pequeña, se acordó ceder la Capilla de la Inmaculada a la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad y efectuar nuestra Cofradía las labores de montaje y decoración de nuestra carroza en la Capilla de la Virgen del Pilar.